Recomendaciones para hallar la ruta a la felicidad

Eso de “ser feliz” ¿es un invento de nuestros días? ¿Es una moda? ¿Una idea? O ¿la felicidad es sólo cosas de ricos? ¿Qué pasa con ese concepto de felicidad? A cada persona que le preguntes sobre el tema te dará una respuesta diferente y seguirá variando según la edad, la educación, el desarrollo profesional o económico del cuestionado.

Nuestro concepto de felicidad puede ser en verdad radical y va mucho de la mano de los valores y las creencias. ¿Qué es para ti la felicidad?, te lo has preguntado. Más aún, ¿has encontrado una respuesta satisfactoria? Bueno, este artículo trata de dar unas cuantas luces al respecto.

A continuación te comparto, en cinco puntos, lo que yo he encontrado en mi propia búsqueda de la felicidad:

1. Ser feliz es una decisión personal

Esto no significa que por el simple hecho de decidir que vas a ser feliz tu vida se transformará de inmediato; lo que sí cambiará será tu actitud y, por consiguiente, tu perspectiva de la vida se modificará y mejorará.

Tú decides cómo tomas lo que te sucede, si lo sufres o lo pasas por alto. Comienza cambiando la programación de tu mente recurriendo con más frecuencia a palabras como: bien, alegría, felicidad, hermoso, sano, saludable y sonreír.

2. Sólo depende de ti

Deja de pensar cosas en las que generes la falsa idea de que serás feliz una vez que… termines la escuela, el hombre de tus sueños venga, o ese mismo hombre se vaya, ganes más dinero, bajes de peso y cuestiones de ese talante. Imagina, en cambio, ¿qué vas a hacer si nunca suceden esas cosas? ¿Nunca vas a ser feliz?

Ser feliz es un constante reconocimiento de lo bueno, agradable y que nos trae algo más que gozo o placer. Es una condición personal que llena vacíos y no forma otros.

3. Es momentánea, afortunadamente…

…Porque de ser una condición constante dejaríamos de buscarla y anhelarla con tal fuerza y entrega. Necesitamos de los momentos duros y tristes para poder disfrutar de aquellos que son dulces y felices.

Tal vez te suene un tanto decepcionante saber que la felicidad es momentánea, pero piensa que con la tristeza pasa lo mismo, por fortuna también es pasajera y necesitamos de ambas en nuestras vidas.

4. No la pierdes, no te la arrebatan, tú la dejas ir

Hombres y mujeres que han sobrevivido a torturas, maltratos, y abominaciones inimaginables nos han dado la misma lección: cada uno tiene la posibilidad de elegir cómo sentirse a pesar de lo terrible que el mundo sea. Llena tu mente de cosas buenas, cuida y guarda tu espíritu y corazón. Y cuando la situación se ponga fea y desesperante, busca en tu mente lo bueno y alegre para que encuentres consuelo.

“Dios nos da recuerdos para que tengamos rosas primaverales en el invierno de nuestra vida”, dijo alguna vez Thomas S. Monson.

5. Es un hábito y un estado mental

Dejar de pensar mal de la gente, juzgar, criticar, ser ocioso y cuidar de tu cuerpo, tu salud y tus relaciones familiares son semillas de esas flores que florecerán cuando más las necesites. Controlar nuestros pensamientos y dominar nuestros malos hábitos y defectos de carácter, son el sacrifico y el costo que exige la felicidad.

Dedica tiempo al trabajo, el estudio, el servicio a otros y a hacer el bien y la felicidad te visitará con frecuencia hasta llegar a ser una amiga y compañera constante.

Ser feliz es un hábito, una forma de ver la vida que solo tú puedes decidir tener.

Decide ser feliz, paga el precio, ¡cueste lo que cueste! Todo, pero sobre todo tú, lo mereces.