Los hombres se enamoran sólo si no les perteneces

Yo soy una persona que vive analizándose y analizando a los demás; no por que me guste criticar, sino por que en el análisis de los comportamientos aprendo más de lo que cualquier libro puede enseñar.

Anoche veía una miniserie de los 90 que solía ver con mi abuela, en la que la protagonista se arroja a los brazos del hombre a quien ella ama, la música romántica suena en el fondo y se dan el beso más mágico de la historia. Sin embargo la vida real no podría estar más lejos de eso.

Los hombres se enamoran sólo si no les perteneces

¿Cómo funciona esto?

Muy fácil. Cuando la mayoría de las mujeres se enamora o simplemente le gusta un hombre, nuestro mundo cambia casi de inmediato.

Todo comienza a girar alrededor de él. Nuestro horario, nuestra vida, las prioridades ,el tiempo que le dedicamos a los demás, la forma en la que nos vestimos, hablamos, y hasta las horas de sueño que tenemos.

En unas pocas palabras, nos hemos entregado a él

Los ponemos en un pedestal, y nosotras nos mantenemos abajo viendo qué hacer para darle más, para atraerlo más, para que él no quiera más … y chicas, lo único que logramos es exactamente lo opuesto.

Al renunciar a nosotras mismas y estar pendiente de él, hemos comprado el boleto que nos llevará a perderlo

Cuando nos perdemos en él, lo perdemos.

Entender esto y ponerlo en práctica es mucho más difícil que sólo decirlo. Los hombres aman a las mujeres independientes y odian la presión.

Al principio de toda relación, ellos se muestran casi tan desesperados por nosotras como nosotras por ellos. Pero lo que debemos entender, es que esta fase está dominada (en el caso de ellos) por las hormonas. Esto no los convierte en los malos de la película, simplemente funcionamos así y estamos diseñados así.

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Las hormonas de ellos bajan y el amor en nosotras sube

Cuando la magia de las hormonas baja, nosotras lo percibimos como un alejamiento, y es allí cuando nos desesperamos, no sabemos qué hacer para regresar a esos momentos mágicos, nos entregamos totalmente y nos perdemos a nosotras mismas.

Tenemos expectativas, queremos que ellos hagan cosas por nosotras, no entendemos qué pasó, los sofocamos y pedimos más.

Claro, hemos renunciado a nuestra propia vida y hemos puesto nuestra entera existencia y felicidad a merced de sus mensajes de texto, sus llamadas, invitaciones, tiempo que pasa con nosotros y sus “no” ahora se han convertido en puñaladas y no en una palabra de dos letras.

¿Qué hacer?

Debes entender que en el momento que tú renuncies a ti misma por él, es precisamente cuando lo habrás perdido.

Si tú te das tu lugar, sigues trabajando por tu propia felicidad, por las cosas que te gustan, por las personas que han estado en tu vida antes de que él llegara, él no podrá vivir sin ti.

Esto lo hace ser una mejor persona

¿Cómo?

Si cada vez que él dice que no o no te trata como te lo mereces, tú simplemente haces un paso al costado y sigues con tu vida como si nada hubiese pasado, él entenderá que para formar parte de tú felicidad, él tendrá que trabajar más duro por ti.

Esto da miedo

Clara que sí. Tenemos pánico de hacernos a un lado (aunque sólo se trate de unos centímetros) y que él no nos busque más, sin embargo, esta es la única forma de que una relación, o madure y funcione o se convierta en un algo que nos hará infelices a la larga.

No tengas miedo, si él sabe que para tenerte debe trabajar y decide hacerlo, tienes todas las de ganar.