Amándome a mi mismo

Podría parecer egoísta la expresión ¡Amándome a mi mismo!, pero es necesario que yo me ame a mi mismo, algunos dirán solo piensa en el, solo piensa en sí y no piensa en nadie más, muchos podría decir este ha de ser como el azadón solo para dentro, solo piensa en el, pero te digo es necesario aprender a amarme yo mismo para poder pensar en los demás, solo valorándome yo podre valorar a otros, solo estimándome yo podre estimar a otros y solo amándome yo podre amar a otros y solo perdonándome yo podre perdonar a otros.

La verdad de todo esto es que debo amarme a mi mismo para agradar a Dios, Jesus se amaba a sí mismo y lo demostró con hechos, se despojo de su divinidad para venir a salvarnos, demostró el amor por el prójimo, no le importo despojarse de su divinidad y dejar la gloria que le rodeaba al lado del Padre, por amor a ti y a mi, y por eso es necesario también aprender a despojarnos y amarnos a nosotros mismos, la persona más difícil de amar es uno mismo, por eso Pablo decía: porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, también decía: lo que no quiero hacer eso hago y lo que quiero hacer eso no hago, lo que más cuesta es despojarnos de todo lo malo que no asedia y no nos deja amar, orgullo, prejuicios, altivez, soberbia, pasiones desordenadas, deseos de poder y grandeza, de riqueza desmedida no importa cómo y muchas cosas más, yo solo quiero que mi Padre Santo me enseñe a amarme a mi mismo para mar a mi prójimo.

Romanos 13:9 Pues la ley dice: “no cometas adulterio, no mates a nadie, no robes, no desees lo que es de otros“. Esos y todos los otros mandamientos se resumen en uno solo: “Ama a los demás como te amas a ti mismo“. ¿Cómo podre yo amar a los demás si no me amo yo mismo? por eso debo aprender primero a amarme yo para poder agradara a Dios amando a mi prójimo, debo llenarme de amor, debo llenarme de Dios y de su bondad, debo aprender a amar sin juzgar, sin murmurar, sin criticar aunque aquella persona sea difícil de amar debo amarla igual que a mi mismo, alma mía sujétate a Jehová, alma mía aprende del amor de Dios, alma mía ama a tu prójimo, pero alma mía amate para amar, debo dejar las cosa de la cerne.

Amarme a mi mismo no significa complacer los deseos de la carne, Eso sí es egoísmo por ejemplo: Un hombre padre de familia que toma (se emborracha), viene e invita a varios amigos a tomar; el no pregunta cuánto cuesta la cerveza o el licor él dice sirvan, a él no le importa cuánto se gasta, es mas ni se acuerda si su Esposa e Hijos en casa tiene que comer, primero sus amigos y después su familia, pero si la esposa le dice necesito esto o aquello, la respuesta es no tengo, pero para los amigos si tiene, la Palabra de Dios Dice claramente ama a tu prójimo como a ti mismo, pero si no nos mamamos a nosotros mismo esto se refleja en nuestras acciones, en nuestras relaciones con nuestro prójimo, en nuestra forma de vivir y comportarnos con los demás, porque nuestro prójimo más cercano es nuestra esposa, Adán decía: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; es parte de nosotros mismos y debemos amarla, respetarla, darle el lugar que se merece, y ante todo honrarla fielmente, serle fiel en todo hasta en darle el gasto necesario.

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Gálatas 5:14 Pues toda la ley se puede resumir en una sola frase: “Ama a los demás como a ti mismo“. 15 Pero si ustedes siguen atacándose y haciéndose daño unos a otros, van a terminar por destruirse todos. 16 Por eso les doy este consejo: dejen que el Espíritu guíe su vida y así, no harán las malas acciones que pide su naturaleza humana. 17 Nuestra naturaleza humana desea lo que está en contra del Espíritu y el Espíritu desea lo que está en contra de la naturaleza humana. Los dos se oponen. Por eso ustedes no pueden hacer siempre lo que se les antoja. 18 Si se dejan guiar por el Espíritu, quedan libres de la ley. Es por eso que necesito con urgencia aprender a amarme a mi mismo para no parar destruyendo lo que Dios mas ama; su creación, sus hijos, su iglesia y la humanidad, por eso el Hermano Pablo nos da un concejo: dejen que el Espíritu guíe su vida y así, no harán las malas acciones que pide su naturaleza humana, debemos amarnos los unos a los otros como Jesús nos amo y como nos ha amado el Padre Santo con amor eterno, aprendamos a perdonar y a soportar a todos por igual con sus virtudes y defectos, hasta con su mal aliento o su mal olor por falta de aseo personal, amemos aun al más difícil de amar; al que nos ha lastimado y nos a hecho daño; a aquel que ha hablado mal de nosotros, debemos despojarnos de las cosas de nuestra naturaleza humana y dejar que la naturaleza sobrenatural de Dios ejerza su poder y soberanía en nosotros para transformarnos y cambiarnos, Jesús vino a libertarnos de la esclavitud del pecado de nuestra naturaleza humana.

Porque cuando no amamos y obedecemos los dos mandamientos más importantes de Dios pecamos, porque nuestra alma es dominada por nuestra naturaleza humana y las cosa que hace nuestra naturaleza: son pecados contra nuestro Padre y Buen Dios:

Gálatas 5:19 Está muy claro que las cosas que hace nuestra naturaleza humana son: inmoralidad sexual, impureza, descontrol, 20 idolatría, brujería, odio, discordia, celos, iras, rivalidades, peleas, divisiones, 21 envidias, borracheras, parrandas y otras cosas parecidas. Ya les advertí contra eso y ahora les vuelvo a decir lo mismo, que todos los que hacen eso no tendrán parte en el reino de Dios. Hay fornicación y adulterio y un descontrol total por las pasiones fuera del matrimonio, y cometemos tantas acciones en contra de otros y de nosotros mismos destruyéndonos entre sí, porque los deseos de la carne son más importantes que agradara a Dios y cumplir sus mandamientos, pero estos destruyen y nos alejan de Dios, cuando tomamos acciones como las descritas arriba, estamos destruyendo así el templo del Espíritu Santo que Dios ha puesto en cada ser humano, por eso el Hermano Pablo dice:

1ª Corintios 6:19 ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo? Ustedes han recibido al Espíritu de Dios y habita en ustedes. Entonces, ustedes no son dueños de su cuerpo, 20 porque Dios los ha comprado por un precio. Así que, con su cuerpo, honren a Dios. Busquemos en todo tiempo aprender a amarnos a nosotros mismos, para que el templo del Espíritu Santo de Dios permanezca integro, santo, puro, limpio y que sea un lugar agradable a Dios para que more en ti y en mi, solo el amor podrá conquistar este mundo, y por eso es importante aprender a amar a nuestro prójimo como a uno mismo, lo que no quieras que te hagan no le hagas y lo que quieras que te hagan hazlo a otros, porque créeme un día te cobraran la factura o te pagaran tus intereses del banco del cielo. Tú escoges.

Pero luchemos porque el amor de Dios se perfeccione en nosotros.

Gálatas 5:22 En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23 humildad y dominio propio. No existe ninguna ley en contra de esas cosas. 24 Todos los que pertenecen a Cristo se han crucificado a sí mismos con sus pasiones y sentimientos egoístas. 25 Ya que el Espíritu nos da vida, debemos dejarlo que nos guíe. La unción, el acercamiento al Espíritu Santo de Dios no llena de amor y produce en nosotros el amor Puro y Santo de nuestro Padre y buen Dios, dejemos que esa semilla de amor de frutos, que siempre estemos alegres, que en nuestro corazón haya paz; pero la paz que Dios da, tengamos paciencia con Amarte-a-ti-mismatodos no importando quien sea, seamos amables y bondadosos con todos tratémoslos como queremos que nos traten, seamos fieles primeramente a Dios, a nuestra Esposa, cónyuge o pareja como le quieras llamar, seamos fieles en todo, caminemos siempre con humildad Jesus mismo dijo: aprende de mi que soy manso y humilde, seamos humildes de corazón, aprendamos a escuchar antes de actuar pidamos a nuestro Padre dominio propio, ya no seamos egoístas y amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, acerquémonos a Dios y el Espíritu Santo nos dará vida, dejemos que él nos guie, Jesús mismo Dijo: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, dejemos que él nos guie a toda verdad y nos ayude a amarnos a nosotros mismo.

Padre hoy vengo y oro; como oro Tu hijo Amado Jesús: no te pido que me quites del mundo te pido que me guardes del mal, guárdame de pecar contra ti, no me dejes ofenderte ni avergonzarte con mi vida, te pido, te suplico, oro y clamo a ti para que me ayudes y trasformes mi vida y mi ser quita de mi corazón toda pasión desordenada, ira, enojo, disensión, pleitos, acomodamiento, falta de amor al prójimo, perfecciona tu amor en mi, ayúdame a ser de bendición, Padre hoy oro, como oro tu hijo Amado Jesús: santifícanos en tu verdad, tu palabra es la verdad, que tu palabra sea el espejo de mi alma; que se refleje mi ser y sea cambiado y trasformado por tu poder, Padre hoy oro, como oro tu hijo Amado Jesús: Padre Santo, Padre bueno y bondadoso; clamo y suplico por todos los que han de creer por tu palabra impartida en las iglesias, campañas, casas, calles, medios televisivos, de radio é internet, clamo por todos los que compartirán este mensaje con otros para que trasformes nuestras vidas, Padre ayúdame a amarme a mi mismo en el nombre del amado de las naciones, tu hijo Santo Jesucristo, amen y amen.

Dios te bendiga y derrame abundantes bendiciones sobre tu vida y familia.

Autor: Hugo Leonel Orellana Martínez