Amándonos

Nos amamos sí… dulce y exquisitamente,
con sutileza de aromas y miradas lánguidas
imitando instintivos en sus ráfagas a la brisa
y a la tenue lluvia, besando cómplice la cornisa.

Fue así sin saberlo que inventamos una historia
de sentimientos nobles, sensible tierna y mágica
con la pureza de la nieve cayendo en cascada
protectora y candida, como el batir de un ala.

Simplemente, tú y yo nos amamos… ¡por que sí!
sin razonar convertimos a nuestros ojos en espejo
de éste sentimiento que se multiplicaba día a día
escribiendo en él… un nombre a nuestro sueño.

Nos amamos con el ímpetu codicioso de la nube
que quiere emular el nacimiento tímido del alba,
fuimos volcanes eruptivos ante nuestro instinto
y felices pichones en un cálido nido conviviendo.