Unas miradas perdidas entre el desánimo

Es un camino en solitario. Unas miradas perdidas entre el desánimo. Un silencio exterior, en un grito tan profundo, que aquí dentro estoy roto. El ir y venir del eco, rompiendo mis sueños, mientras intento ir hacia la luz, reviento.

He abierto los ojos, en lugares desconocidos, rodeado de nada con un ruido de fondo que me mata. He perdido al tiempo, y luego, me he pasado la noche buscando esos segundos, sin éxito.

He visto, más allá de la realidad, y nada más pensar, me da pereza.